No te rindas ante la incontinencia

01/05/09 Fuente: Mi Farmacéutico
Si el suelo pélvico se debilita y dejamos de controlar voluntariamente el proceso de micción, podemos acudir a efectivas soluciones para remediarlo o, al menos, para convivir con el problema con discreción.

La incontinencia urinaria se define como la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra. Afecta a una de cada 3 mujeres y a uno de cada 9 hombres a lo largo de su vida adulta y a un total de dos millones de españoles. Aunque puede sufrirla cualquiera y a cualquier edad, los casos más habituales son los de mujeres entre 20 y 50 años, a las que les suele perjudicar bastante en su calidad de vida. Conocer el proceso y algunas soluciones nos ayudará a convivir con ella.

UN PROCESO CONTROLADO

La orina es un producto de deshecho, elaborado por los riñones para librar al organismo de sustancias tóxicas disueltas en agua. El volumen diario de orina que genera el ser humano depende fundamentalmente de los líquidos consumidos y del tipo de alimentación de cada individuo. Otros factores, como el calor ambiental y el ejercicio físico también influyen, ya que aumentan la pérdida de líquidos del organismo por transpiración y sudor, y disminuyen la cantidad de orina que se genera.

MEJORA CON LOS EJERCICIOS DE KEGEL

Los ejercicios de Kegel se basan en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico en repetidas ocasiones, con el objetivo de mejorar su fuerza y eficiencia. Se pueden realizar en casa y no requieren supervisión médica. Están especialmente indicados tras el parto y son bastante efectivos para los casos de incontinencia de esfuerzo.

ASÍ TIENES QUE REALIZARLOS

  • Posición: sentarse con las lumbares tocando el respaldo y los antebrazos apoyados en los muslos. También se puede realizar de pie o tumbada con la espalda en el suelo.
  • Focalización: los músculos que debemos trabajar son aquellos que notamos si intentamos detener la salida de la orina ( los músculos del suelo pélvico)
  • Contracciones: contraer y aguantar 5 segundos los músculos. Respirar suavemente y relajar durante 5 segundos. Los ejercicios no deben realizarse durante la micción.

MANTENIENDO TU HIGIENE

Quizás la mayor preocupación de las personas que sufren de incontinencia es su higiene personal. Para que esto deje de ser un problema, hay muchas opciones que mejoran la limpieza y se encargan de la absorción de la orina:

- COMPRESAS Y ABSORBENTES

Hay que buscar la absorbencia adecuada, por que sino, se puede propiciar la aparición de infecciones urinarias y vaginales.

* SEGÚN LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE ORINA HAY:

- Compresas de goteo: para una incontinencia leve y una capacidad de absorción de 50-300 ml, siendo el grado de incontinencia leve.

- Día: Capacidad de absorción de 600-900 ml, para una incontinencia moderada.

- Noche: su absorción va desde los 900 a los 1.200 ml y ya la incontinencia corresponde a una moderada/grave.

- Supernoche: su absorción es superior a 1.200 ml y se aconseja para incontinencia grave.

*SEGÚN EL TIPO O FORMA:

-Rectangular: con forma de compresa rectangular, el sistema de sujeción se realiza mediante braga de malla o elástica.

- Antamómica: la compresa se adapta la anatomía del paciente, el sistema de sujeción es el mismo que el absorbente rectangular.

- Anatómica con elásticos: forma de braga-pañal, se sujetan mediante cintas autoadhesivas.

*SEGÚN LA TALLA DEL ABSORBENTE

- Pequeña, mediana y grande: en base a la medida de la cintura o la cadera. Dependiendo de la casa comercial, las medidas cambian.

 

PRENDAS DE VESTIR otra recomendación importante es el cuanto a la ropa, que debe ser cómoda y no ejercer presión abdominal, también deberá contar con sistemas de cierres simples que favorecerán la higiene. La vejiga actúa como un contenedor elástico que se acomoda a su contenido hasta que alcanza su máxima capacidad fisiológica. El "tope" de llenada en adultos oscila entre 300 y 500 ml. Las funciones de la vejiga son las de almacenar la orina y la de vaciarla a través de la uretra.

Durante la fase de "llenado", quedamos liberados durante horas de la expulsión de orina hacia el exterior, (acto que se controla voluntariamente). Durante el "llenado" podemos realizar todas nuestras actividades laborales y sociales, sin tener que preocuparnos de la micción ya que somos capaces de prolongar la función contenedora de la vejiga hasta encontrar el lugar y momento adecuado para su vaciado.

Aparece así el concepto de la continencia, y se da gracias a que la vejiga se acomoda al llenado y mientras tanto la uretra permanece cerrada. La micción se produce cuando voluntariamente la uretra se abre y la vejiga se contrae, siendo esta acción coordinada dependiente del sistema nervioso.

¿QUÉ ME PASA?
Pero cuando el proceso de llenado falla, pueden aparecer diversos tipos de incontinencia:

  • Incontinencia de esfuerzo o de estrés: se identifica cuando se producen pérdidas al toser, estornudar, reír o levantar peso. Se desencadena por el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico que soportan la vejiga. Cuando reímos o tosemos, aumenta la presión en la vejiga de los músculos del suelo pélvico no pueden contraerse lo suficiente para retener toda la orina. Sólo se suelen tener pequeñas pérdidas, aunque en algunos casos la cantidad puede ser significativa. Esta tipología suele asociarse al embarazo, al posparto y en mujeres de más de 40 años, aunque se puede dar a cualquier edad.
  • De urgencia: también denominado vejiga hiperactiva. Aparece una fuerte y urgente necesidad de orinar y la vejiga expulsa orina de forma involuntaria. Suele haber pequeñas señales de aviso y se pueden sufrir pérdidas moderadas o grandes. El origen es variado, siendo en algunos casos debido a que los músculos de la vejiga envían señales erróneas al cerebro que indica que está más llena de lo que está en realidad. En ocasiones es fruto de infecciones en el trato urinario.
  • Mixta: combinación de la incontinencia de esfuerzo y urgencia.
  • De rebosamiento: se produce una obstrucción en la uretra que impide que la vejiga pueda vaciarse correctamente.
  • Incontinencia gota a gota por incompetencia uretral: se da con relativa frecuencia en hombres por operaciones quirúrgicas relacionadas con la próstata o uretra. Su intensidad depende del daño producido en la uretra funcional y sus síntomas son similares a la incontinencia urinaria de esfuerzo femenina. Aunque puede hacer micciones normales ya que su vejiga funciona normalmente, a partir de un cierto volumen de llenado de orina, ésta pasa libremente la uretra donde no encuentra resistencia y sale al exterior, sin que el paciente lo pueda evitar y "gota a gota".