Vejiga Hiperactiva. Aprende a convivir con este tipo de incontinencia urinaria

01/06/09 Fuente: Mi Ginecólogo
Más de dos millones de españoles sufren esta alteración que afecta gravemente la calidad de vida. Para abordarla de modo eficaz, los expertos aconsejan acudir al ginecólogo cuando se produzcan los primeros síntomas.

Más de dos millones de españoles sufren esta alteración que afecta gravemente la calidad de vida. Para abordarla de modo eficaz, los expertos aconsejan acudir al ginecólogo cuando se produzcan los primeros síntomas.

Dra. Eugenia Marín
Ginecóloga Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda. Madrid.

Se trata de un tipo de incontinencia urinaria de urgencia, es decir, una pérdida involuntaria de orina, que se acompaña de un fuerte deseo de orinar, que se conoce como "urgencia miccional". Además, suele asociarse con un aumento en la frecuencia miccional tanto diurna como nocturna, lo que quiere decir que existe la necesidad de orinar más a menudo de lo normal.

Está provocada por la contracción involuntaria del músculo destrusor, que es el músculo de vejiga encargado, junto con la uretra, de la continencia, y puede aparecer en cualquier etapa de la vida, incluso en la infancia.

Se considera que afecta a un 23,6 por ciento de las mujeres mayores de 40 años, sin embargo este valor podría estar infraestimado dado que en muchas ocasiones la mujer no acude al especialista por vergüenza o por considerarlo algo normal con la edad. Por su carácter impredecible, este tipo de incontinencia, condiciona una mayor afectación de la calidad de vida de la mujer, que la incontinencia urinaria de esfuerzo.

Visita al médico
El síntoma principal que debe hacernos consultar a nuestro ginecólogo es la aparición de "urgencia miccional". La falta de relajación del destrusor origina un deseo urgente de orinar que no se puede reprimir, provocando la pérdida involuntaria de orina.

El especialista intentará primero descartar la existencia de patología orgánica de base, que pudiera imitar la sintomatología del síndrome de vejiga hiperactiva. Se buscarán:

  • Causas irritativas sobre el destrusor o sobre estructuras próximas a la vejiga: infecciones de orina o vagina, cuerpos extraños, tumores vesicales.
  • Lesiones neurológicas centrales o periféricas (esclerosis múltiple, diabetes, Parkinson, alcoholismo...)

El siguiente paso consistiría en la realización de un estudio urodinámico, que valora el mecanismo fisiológico de la continencia urinaria. Se analiza el funcionamiento de la actividad de la vejiga, el esfínter vesico-uretral y la uretra. Todo ello permite distinguir entre incontinencia de esfuerzo, de urgencia o mixta. En los casos de vejiga hiperactiva se demuestra la falta de relajación del músculo destrusor.

¿Qué puedo hacer?
El trastorno debe abordarse de manera multidisciplinar con tratamiento médico, acompañado de una actuación correcta sobre el estilo de vida y ejercicios de suelo pélvico.

Se ha detectado la existencia de ciertos factores que pueden favorecer o agravar esta incontinencia, y que deben intentar corregirse como medida inicial terapéutica. Entre ellos destacan:

  • Pérdida de peso, con una dieta equilibrada.
  • Hábitos alimenticios. Se recomienda evitar una ingesta excesiva de líquidos y de excitantes, como la cafeína o la teína. Controlar la ingesta de determinados alimentos como piña, melón, ensaladas... que actúan como diuréticos, es decir, que incrementan el número de micciones
  • Ejercicios Kegel. En el caso de vejiga hiperactiva los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico no demuestran unos resultados tan satisfactorios como en el caso de la incontinencia de esfuerzo, pero es interesante su realización por el beneficio que aporta a la tonificación muscular de la zona.

No se debe abandonar el tratamiento
Cada paciente precisa de un tratamiento específico según su sintomatología, pero el objetivo consiste en actuar sobre las contracciones involuntarias del destrusor y es tanto más eficaz cuanto más espaciados sean los episodios de urgencia miccional que padece la mujer. Los principales efectos secundarios son la sequedad de la mucosa y el estreñimiento. Según los últimos datos, solo el 20 por ciento de los pacientes continúa el tratamiento seis meses después de iniciarlo, bien debido a falta de respuesta positiva o  a los efectos colaterales molestos. Esto es un error puesto que el tratamiento a largo plazo es vital para el alivio óptimo de los síntomas y la reducción de molestias. Seguir las recomendaciones del médico es la mejor garantía de recuperación.

Mi diario
Se recomienda que la mujer elabore un "diario miccional", que consiste en la recogida diaria de datos como cantidad de ingesta de líquidos, número de micciones y cantidad orinada, número y frecuencia de los episodios de urgencia, actividades realizadas en el momento del episodio, frecuencia del cambio de compresa... Esta información es de gran utilidad a la hora de reconocer si se trata de un caso de vejiga hiperactiva o cualquier otro tipo de incontinencia.

¿Sabias qué?

  • La vejiga hiperactiva afecta tanto a hombres como a mujeres, pese  a la creencia de que es una enfermedad exclusivamente de mujeres mayores.
  • Se debe acudir al especialista con la aparición de los primeros síntomas. No hay que asumirlo como propio de la edad, puesto que es un problema con solución.
  • La actuación sobre el trastorno supone no sólo ganar en salud sino en calidad de vida.
  • Es recomendable seguir las indicaciones del especialista en cuanto a los hábitos de vida.
  • Los fármacos pueden crear dependencia por lo que se buscará empezar siempre con la dosis mínima eficaz.
  • Se recomienda la visita al especialista cada seis meses para que valore la respuesta y la adaptación de la paciente a los nuevos estilos de vida marcados.
  • Un consejo útil es ir al servicio y evitar beber líquido antes de salir a la calle o realizar alguna actividad. Una vez fuera debes controlar la ingesta de líquidos.