¡No me puedo aguantar! Imprimir

26/04/10 Fuente: Revista Mia
La incontinencia urinaria afecta a una de cada cinco mujeres (incluso a las jóvenes) en algún momento de su vida. Pero es un problema fácil de resolver si lo hablas, sin cortarte, con tu médico.

Se vive en silencio, pero es un trastorno bastante extendido: tres millones de españolas sufren pérdidas involuntarias de orina."No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un problema detrás del cual puede haber varias causas", asegura el doctor Luis Prieto, coordinador del Grupo Nacional de Urología Funcional Femenina y Urodinámica de la AEU (Asociación Española de Urología). Entre los principales factores desencadenantes están el embarazo y el parto, la obesidad, los prolapsos (descenso del útero, la vejiga o el recto) y el deterioro muscular propio de la edad.

  • Atención personal.

La incontinencia puede ser de dos clases: de esfuerzo (la más habitual), que ocurre en situaciones concretas, como al toser, al estornudar o al realizar ejercicio físico, y de urgencia (o vejiga hiperactiva), que suele estar precedida de un fuerte deseo de orinar. Las Unidades de Urodinámica, que cada vez incorporan más hospitales españoles, juegan un importante papel en el diagnóstico del problema y en su tratamiento. "Estas unidades facilitan una atención integral e individualizada a cada paciente", explica el doctor Prieto. En ellas, se abordan los problemas relacionados con el suelo pélvico y todos sus órganos (vejiga, útero, vagina y recto) con un enfoque multidisciplinar, a través de equipos compuestos por ginecólogos, urólogos, cirujanos generales, rehabilitadores, fisioterapeutas, enfermeros y matronas, entre otros profesionales.

  • Buscar el origen.

El primer objetivo de estos servicios es el diagnóstico a través de los estudios urodinámicos, que ayudan a conocer con exactitud cómo funciona la vejiga al orinar y, de esta forma, identifican el origen del problema. Después, se pasa a la fase de rehabilitación del suelo pélvico, que se realiza mediante fisioterapia, reeducación de hábitos miccionales y aplicación de técnicas como el biofeedack (permite saber si la persona está ejercitando bien la musculatura del suelo pélvico) y la electroestimulación (unos electrodos contraen estos músculos para que se fortalezcan). En aquellos casos en los que es necesario, se recetan fármacos específicos. La duración del tratamiento y de los programas de rehabilitación es muy variable, ya que depende de la patología inicial de la mujer y de grado de evolución del problema.

 

NUEVAS TÉCNICAS

Terapias a la carta: La incontinencia de esfuerzo se trata con fisioterapia, ejercicios de Kegel y, en los casos más serios, cirugía. Cuando ésta es necesaria, se recurre a la técnica de la implantación de mallas suburetrales, que se colocan de forma ambulatoria, si la incontinencia está asociada a un prolapso uterino, se utiliza la cirugía por laparoscopia. Las incontinencias de urgencia se combaten con fármacos y fisioterapia, pero ya se emplean nuevas técnicas, como la toxina botulínica (aumenta el control de la musculatura de la zona) y la neuroestimulación (implantación de un electrodo subcutáneo que mejora el funcionamiento de la vejiga).

 

CONTRAER & RELAJAR

Así se fortalece el suelo pélvico: "Los casos de incontinencia de esfuerzo se pueden mejorar con ejercicios del suelo pélvico", explica el doctor Prieto. Entre éstos destacan los llamados ejercicios de Kegel, que consisten básicamente en apretar y relajar los músculos de toda la zona de la pelvis y que presentan la ventaja de que pueden realizarse en cualquier momento y lugar. Según los expertos, suponen el mejor entrenamiento de estos músculos de cara al debilitamiento de los mismos que se produce con la edad, los embarazos y, sobre todo, durante la menopausia. "Es importante concienciarse de que la incontinencia no es un problema inevitable asociado a la edad. Existen soluciones y tratamiento eficaces, por lo que es fundamental acudir a la consulta de un urólogo, que es el especialista encargado de la detección y manejo de este problema", apunta el especialista.