08/04/11 Fuente: La razón
El empleo de la toxina botulínica, más conocida como bótox, supone una alternativa eficaz y segura en pacientes con vejiga hiperactiva, un tipo de incontinencia de orina, según destacan los expertos reunidos en la XIX Reunión Nacional del Grupo de Urología Funcional, Femenina y Urodinámica, organizada este jueves y viernes en Elche por la Asociación Española de Urología (AEU).
La toxina es un fármaco que inhibe la contracción del músculo de la vejiga. "El tratamiento se administra a través de una inyección, bien en la vejiga, para paralizar el músculo detrusor temporalmente, o bien en el esfínter para facilitar la salida de la orina", explica el coordinador de la reunión y miembro de la Junta Directiva de la AEU, Luis Prieto.
"La terapia -prosigue el experto- se debe repetir cada seis o nueve meses para mantener su eficacia. Actualmente, la AEU está realizando un Registro Nacional de Toxina Botulínica para recopilar datos del uso de esta terapia a nivel nacional, ya que actualmente está en uso compasivo y se espera su aprobación en breve".
Estos medicamentos tienen algunos efectos adversos como son la sequedad de boca o la visión borrosa, por lo que algunos pacientes no los toleran bien.
La incontinencia urinaria es uno de los motivos más frecuentes de consulta al urólogo y actualmente afecta a seis millones y medio de españoles, aunque los expertos insisten en que se trata de una enfermedad infradiagnosticada porque muchos pacientes siguen ocultando su situación por pudor, o por considerar erróneamente que es un problema asociado a la edad que no se puede corregir.
