Recomendaciones generales de hidratación para personas mayores Imprimir

4/08/11 Fuente: ABC

El Instituto Indas, como miembro patrono de la Fundación Edad&Vida, se suma a la campaña para concienciar a los mayores y a su entorno sobre la importancia de una correcta hidratación en estos meses.
Esta campaña es una muestra más del compromiso de la Fundación con la mejora de la calidad de vida de las personas mayores. Y por ello el Instituto Indas, que comparte este mismo compromiso, se hace eco de esta iniciativa: la prevención de los estados de deshidratación en las personas mayores, que pueden ser más habituales en las fechas de calor, debido a la disminución de la sensación de sed, a problemas de movilidad o a la presencia de otras enfermedades que pueden hacer que beban menos de lo necesario.

1. Es recomendable beber diariamente 6-8 vasos de líquidos (agua, zumos, lácteos, infusiones y refrescos) y consumir ciertos alimentos con alto contenido en agua que pueden ayudar a mantener un adecuado nivel de hidratación, como frutas y verduras (melón, sandía, fresa, pomelo, uva, naranja, zanahoria, pepino, etc.).

2. Es recomendable beber sin esperar a tener sed, ya que ésta aparece cuando existe un cierto grado de deshidratación. Con la edad, además, disminuye la sensación de sed.

3. Se debe beber líquidos de forma gradual, mayor cantidad por la mañana y media tarde, para disminuir la frecuencia de micciones nocturnas. La temperatura del líquido debe estar entre 11ºC y 14ºC.

4. Es muy aconsejable beber 1-2 vasos de agua al levantarse, ya que puede ayudar a la motilidad intestinal.

5. Deben evitarse las comidas abundantes. En cada comida principal se aconseja tomar un vaso de agua ya que facilita la ingesta de sólidos. Se deben evitar cantidades superiores porque producen saciedad por el llenado gástrico.

6. Las bebidas con un contenido moderado de azúcares de absorción rápida y sales minerales contribuyen a asegurar una buena hidratación, y los distintos sabores facilitan la ingesta y un adecuado aporte de líquidos.

7. Ante ciertas situaciones que pueden favorecer la deshidratación, como el calor y humedad ambiental elevados, se debe beber más cantidad de líquidos al día.

8. Los síntomas principales de deshidratación son, entre otros, sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la orina, estreñimiento y, en casos más graves, pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea y fatiga extrema.

9. El médico deberá conocer los problemas de deglución, los cambios de dieta y la utilización de ciertos medicamentos (diuréticos, laxantes, etc.) de cara a ajustar las recomendaciones específicas de hidratación.

10. Sólo se reducirá la ingesta o tipos de líquidos por indicación del médico (consulte a su médico si presenta insuficiencia cardíaca, renal o hepática, etc.).

En materia de nutrición y salud es importante recomendar una dieta variada, moderada y equilibrada, así como un estilo de vida activo y saludable.

Estas recomendaciones están basadas en el Documento de Consenso “Pautas de hidratación con bebidas con sales minerales para las personas mayores” elaborado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)