| Incontinencia y tercera edad |
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01/06/09 Fuente: Instituto Indas Descargar Nota de Prensa Oficial La mitad de las mujeres mayores de 65 años son incontinentes.
Esta patología repercute en todos los ámbitos de la vida del paciente: personal, laboral, familiar, social y psicológico. En función a la gravedad y circunstancias, quienes la sufren, pueden llegar a ver deteriorada su imagen corporal, su personalidad, hábitos y costumbres. Y en muchas ocasiones es asumida como una condición vergonzante de la propia edad, causando una limitación extrema de la actividad, aislamiento social, ansiedad, depresión y disfunción sexual. Se trata, además, de una de las principales causas de institucionalización entre la población mayor (ingreso en residencias de la tercera edad), y sin embargo -al contrario de lo que la mayoría de la sociedad cree- la IO no es un fenómeno normal del envejecimiento, sino una disfunción cuya prevalencia aumenta con los años de vida a partir del inicio de la senectud. La continencia: un hábito como el aseo o la alimentación Lo más recomendable, es, por tanto, que la continencia, una función básica adquirida en la infancia, se mantenga y se tenga en cuenta como cualquier otro aspecto fundamental incluido en las actividades básicas de la vida diaria de un anciano, necesaria para permitir el autocuidado, junto con la movilidad, el aseo, vestido, baño y alimentación. Por todo ello, es fundamental trabajar por la mejora de su calidad de vida, porque, si bien la IO no es, ni mucho menos, una patología reciente, ha sido en la década de los 70 cuando ha adquirido una relevancia particular, por ser mejor conocidas sus causas y soluciones. Además, la expectativa de vida en los países desarrollados aumenta, y por tanto, también la necesidad de garantizar a sus mayores una mejor calidad de vida. Uno de cada cinco españoles será mayor de 65 años en 2020 En España, actualmente, hay algo más de 7 millones y medio de personas mayores de 65 años (el 16,7% de la población, según datos del INE 2006), pero se estima que antes de 2020, uno de cada cinco españoles habrá superado este umbral. Y cuanto más aumente esta población necesitada de cuidados, más debe aumentar la protección social. La incontinencia, actualmente, genera un importante gasto socio-sanitario: de todo el dinero necesario para estas patologías, sólo el 10% es originado por los procedimientos diagnósticos y tratamientos médicos o quirúrgicos. Los pañales, absorbentes y lavandería suponen el 70%; y el gasto producido a consecuencia de las complicaciones de la IO y VH, como las infecciones de orina y escaras constituyen el 6%. El ingreso en residencias se corresponde con el 14% restante. El Instituto Indas, por la calidad de vida El Instituto Indas es una iniciativa pionera promovida por Laboratorios Indas, empresa comprometida con la promoción de la mejora de la salud, cuyo objetivo es contribuir a mejorar la salud pública y la calidad de vida de las personas que padecen incontinencia urinaria en España. El Instituto Indas es un órgano ético que impulsa la comunicación entre los profesionales sanitarios y los pacientes, fomentando el trabajo y el debate entre las instituciones que lo representan. Constituido en 2008, tiene como fin la articulación de iniciativas dirigidas al estudio, investigación, promoción y sensibilización social. Todo ello a través de propuestas activas de actuación, dirigidas a la prevención y la calidad de vida de las personas incontinentes, así como a su entorno social y sanitario. Si deseas más información o entrevistas con alguno de los expertos del Comité del Instituto Indas, contacta con: Sonia Romero 91 415 19 31/ 679 71 41 60 Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla |






